Propósito: Analizar las oportunidades y desafíos que plantea la digitalización de la justicia para garantizar el acceso de las personas con discapacidad, evaluando las condiciones necesarias para que este proceso sea inclusivo.
Hallazgos: La justicia digital puede convertirse en un instrumento de inclusión, al facilitar trámites, reducir barreras físicas y ampliar la participación. Sin embargo, persisten retos importantes: falta de accesibilidad en plataformas, escasa capacitación de operadores de justicia y ausencia de protocolos claros para ajustes razonables. Se concluye que la digitalización debe ser acompañada de políticas inclusivas y de la participación activa de las personas con discapacidad en su diseño.