Propósito: Examinar las ventajas y riesgos de la inteligencia artificial en relación con los derechos de las personas con discapacidad, con especial énfasis en los sesgos algorítmicos y su impacto en la equidad y la no discriminación.
Hallazgos: La IA puede mejorar la vida de las personas con discapacidad mediante tecnologías de apoyo, accesibilidad digital y servicios personalizados. Sin embargo, también se identifican riesgos significativos: sesgos en los datos, opacidad en la toma de decisiones y falta de participación de las personas con discapacidad en el diseño de sistemas. Se concluye que la equidad, la ética y la transparencia son condiciones indispensables para que la IA se convierta en una herramienta de inclusión y no de exclusión.