Propósito: Comprobar si un programa de sesiones educativas y talleres culinarios podía mejorar tanto la comprensión de conceptos básicos de nutrición como la disposición a consumir preparaciones variadas y equilibradas.
Hallazgos: Tras la intervención, los adultos con discapacidad incrementaron significativamente sus conocimientos en alimentación saludable, pasando de un nivel bajo inicial a niveles medios y altos en la evaluación final. Asimismo, la aceptabilidad de las preparaciones nutritivas mejoró de manera notable, con porcentajes de aceptación que superaron el 80% en la mayoría de los platos evaluados, confirmando la efectividad de la estrategia educativa aplicada.